Posteado por: tracaraukania | mayo 27, 2008

Pedro Chaskel: Unas pocas reflexiones

Unas pocas reflexiones
 
No quisiera repetir las argumentaciones ya esgrimidas en relación al caso de la detención de Elena Varela y el, sin lugar a dudas, ilegal secuestro de los materiales de los documentales que estaba realizando, baste con expresar mi plena coincidencia, en la forma y el fondo,  con los ideas expresadas con indignación en los diferentes mensajes que hemos recibido, especialmente los de  Francisco Gedda.  Sin embargo siento la necesidad de manifestarme de alguna manera públicamente al respecto. Adjunto algunas reflexiones.
 La verdad  es que a medida que tenemos mas información cada vez resulta mas dudosa la veracidad de los cargos que se le hacen .  No es que este en condiciones de poner las manos al fuego por Elena, a quien no he tenido ocasión de conocer personalmente, pero si uno revisa la actitud que la “autoridad” ha tenido a lo largo del tiempo para con quienes se han dedicado a filmar la realidad mapuche (testimonio de Dauno Totoro, expulsión de los equipos de documentalistas franceses e italianos que también estaban filmando a los mapuches),  cada vez resultan mas dudosas las graves acusaciones.  Si agregamos el silencio casi absoluto de la prensa y los noticieros de TV que han escamoteado toda información posterior a las  arbitrarias declaraciones del vocero oficial de gobierno y, finalmente (por ahora),  los recientes amedrentamientos  a quienes concurrieron a un acto de protesta relacionado con el caso, la situación se vuelve cada vez menos transparente.
Me preocupan especialmente los amedrentamientos. Personalmente nací en una familia judía en Alemania el  mismo año que Hitler llego al poder, estoy vivo gracias a un golpe de suerte que permitió a mis padres emigrar a Chile.  Pude salir de Chile en 1973, pero volví en 1983.  Sabemos lo que es vivir en una sociedad sometida a un clima de miedo permanente.  Una sociedad en la que la justicia esta solamente al servicio de los mas poderosos. Una sociedad en la que las instituciones destinadas a la defensa de la población se convierten a la vez en verdugos de esta misma. Una sociedad en la que una supuesta legalidad esconde la arbitrariedad y la discriminación mas extrema.  Los síntomas los conocemos del pasado, pero resulta ser que la mayoría de los mapuches los sufren en el presente.  Y aunque no fuera la mayoría, y aunque fuera uno solo ya es demasiado.  Me resisto a aceptar que estemos viviendo frente a una  fachada democrática tras la cual se oculta un estado que empieza a mostrar esos conocidos síntomas del pasado.
También preocupa que un organismo como el CAIA no tenga la claridad y lucidez suficiente para darse cuenta de lo contradictorio de su toma de posición en defensa de los derechos de una cineasta (Comunicado del 23 de mayo de 2008). ¿Falta de lucidez, exceso de prudencia o sencillamente miedo?, ¿Prudencia para “exhortar” en lugar de “exigir”… el cumplimiento de la ley? ¿Prudencia para qué? ¿Miedo a quien?.
 
Me parece necesario que las directivas de nuestras diferentes agrupaciones gremiales formen algún tipo de órgano unitario que mantenga viva la acción por esta problemática.
 
Pedro Chaskel Benko 
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